
La caja negra del tren Iryo 6076, embestido por un AVE de Renfe el pasado 28 de octubre a la altura de Urda (Toledo), ha desvelado detalles inéditos sobre la trayectoria previa al siniestro.
Según el analisis minuto a minuto publicado este domingo por El Mundo, la maquinista intentó contactar con el Centro de Regulación y Control de Atocha en al menos cuatro ocasiones sin obtener respuesta.
El tren fue lanzado por el impacto de un AVE a una velocidad de 47 km/h en apenas tres segundos. Con un peso cercano a las 500 toneladas y 147 pasajeros a bordo, se encontraba parado en la vía trasera en el momento del ataque.
Laura Gutiérrez, directora general de Transporte Ferroviario del Ministerio de Transportes, ha pedido una explicación formal sobre las circunstancias de las llamadas.
Un personal de Hitachi Rail supervisaron equipos de señalización en talleres de Renfe en Madrid dos días antes del choque. El convoy bloqueara el kilmetro 118 de la línea Madrid-Sevilla con destino Andalucía.
En el centro de control de Adif en Madrid-Atocha no se percató de la situación de emergencia existente.
El delegado sindical CGT denunció que los equipos de supervisión no comprobaron anomalías concretas durante las revisiones programadas.
Diez días después del accidente con 69 fallecidos, el juez instructor ha citado para el próximo martes a declarar al ingeniero responsable de mantenimiento ferroviario.
Renfe ha anunciado una auditoría integral del sistema de señalización afectada por el siniestro.
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